Jan 042012
 

Más de 33.000 caracoles gigantes africanos de tierra, considerados entre los más dañinos del mundo por su voracidad, han sido capturados en el condado de Miami-Dade (EE.UU.) desde que fueron detectados en septiembre pasado, informaron las autoridades.

El Departamento de Agricultura de Florida señaló que la mayor parte de los ejemplares de esta especie fueron capturados tras la alerta dada por personas a la línea de urgencia de la División de Plantas del citado departamento.

Se trata de una especie voraz con una expectativa de vida de nueve años que consume “al menos 500 tipos diferentes de plantas y supone un grave riesgo para la salud humana”, precisó la División de la Industria de Plantas del Departamento de Agricultura del estado.

Este molusco, que llega a alcanzar los 20 centímetros de largo y 10 de diámetro, puede ocasionar efectos “devastadores en la agricultura de Florida” por el daño que causa en las cosechas y el medioambiente tropical y subtropical.

Además, es capaz de provocar averías estructurales en construcciones y dañar el yeso y estuco de la viviendas.

Las autoridades han advertido a la población de que no toque este tipo de caracoles y que, en caso de recogerlos en el patio de la casa o en los jardines, lo haga con guantes pues son  propagadores  potenciales de meningitis y problemas respiratorios severos ( meningoencefalitis eosinofílica o la esquistosomiasis ) para quienes los manipulen sin proteccion.El “Achantina Fúlica”  representa un peligro para la población ya que el contacto con su baba produce parásitos que generan complicaciones en el sistema nervioso y daño intestinal y muerte,  por lo que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo incluye en la lista de las 100 especies exóticas más dañinas del mundo.

Cada ejemplar contiene órganos reproductores de ambos sexos y pone alrededor de 1.200 huevos al año.

El último brote detectado y erradicado en Florida se produjo en 1966, cuando un niño trajo de contrabando tres a Miami como mascotas”, explicó el Departamento de Agricultura de Florida.

Poco después “la abuela del niño liberó los caracoles en su jardín y siete años más tarde se contabilizaron más de 18.000 caracoles, una plaga que costó en erradicar diez años y más de un millón de dólares”.

efe/Ricardo Escalante